La añada de 2016 no fue fácil. Las heladas, la lluvia, el mildiú y el clima impredecible pusieron a prueba los viñedos de toda la región de Champagne. Sin embargo, de los años difíciles suelen surgir los vinos más memorables, forjados no por la abundancia, sino por una cuidadosa selección y paciencia.
Taittinger siempre ha ocupado un lugar destacado entre las grandes casas de Champagne. Mientras que muchas buscan potencia e intensidad, Taittinger es conocida por su elegancia. La Chardonnay es la esencia de su identidad, aportando brillo, delicadeza y una notable capacidad de envejecimiento con gracia.
Más accesible que las grandes cuvées de prestigio, con el mismo carácter.
Captura la belleza de un momento específico en la historia del Champagne. Una sola cosecha, cuidadosamente preservada, se transforma en un vino que narra la historia de su año con elegancia y claridad.