Este Malbec se define por un perfil austero, mineral y preciso, donde la tensión y la frescura prevalecen sobre la exuberancia frutal.
En nariz despliega violetas, moras y ciruelas trituradas, junto a notas de ceniza, grafito y hierro que reflejan con nitidez su origen calcáreo. En boca es profundo y estratificado, con fruta negra contenida, pimienta negra, coriandro y romero integrados en una textura sedosa y vibrante.
Los taninos son finos, de grano calcáreo, aportando estructura sin rigidez. El final es extremadamente largo, seco y salino. Fermentado con levaduras nativas y criado en concreto, el vino preserva la pureza del terruño y deja que el carácter rocoso de Altamira se exprese con claridad.
Temperatura 16-18°C
Decantación 1 hora
Graduación alcohólica 13%
